EL INICIO DE LA VIDA

1. Tiempo atrás, soplaba un viento que dibujaba con lápices de silbidos la palabra vida sobre el cielo. Debajo, un océano inerte y desconocido se tapaba las orejas. Entre la infinidad de gotas pasivas que dormitaban sobre el inmenso manto azul una decidió escuchar más allá, en lo alto de la no rutina. Y tras el melódico vaivén, casi por instinto, decidió bailar. Danzaba sin pausa sobre las atolondradas cabezas de sus compañeras, pero estas, por no desgastar fuerzas que ni siquiera tenían, no decían nada. Y la solitaria gota pensaba:
- Que bello sería no danzar sola -. Por eso decidió ser fiel al viento y seguirle allá donde fuera, y entre el ritmo de su agua, ahogar sus penas.
Paso el tiempo, a saber cuanto, y ella bailaba cuando el viento soplaba o el viento ya soplaba cuando ella bailaba, pero por desgracia, ni una hermana más sintió ese ritmo.
Un día, a la desolada gota le pudo más la tristeza y ya no había sonido huracanado capaz de gritar lo suficientemente alto: - No dejes de bailar querida-
Suerte que en ocasiones hay que caer en lo más hondo de un pozo para propulsarte de nuevo hacía la superficie. Y así fue que entre sus llantos nacieron lagrimas, y de sus lagrimas brotaron gotas de padre viento y de madre mar. Gotas flamencas, roqueras, con samba o cha-cha-cha, gotas en fin, con dos padres a los que amar.

2.No tanto tiempo atrás, vagabundeaba un hombre sobre un continente sin nada mejor que hacer que escuchar el oleaje del mar. En ocasiones se acercaba al agua, pero solo podía disfrutar de las últimas gotas inertes que sabían a poco, o más bien a nada.
En la otra esquina, en otro continente, una mujer aprendió a soñar con los rayos del sol que reflejaban la palabra vida sobre una nube blanca. Su mayor ilusión era llenar hasta el ultimo recóndito de sus pulmones de un aire limpio y libre, un aire que al soplar fuera capaz de empujar la nube hasta el fin de su soledad.
Un día soplo y soplo cada uno de sus sueños hasta que la nube se perdió en el horizonte. El viento y sus hijas, las gotas danzantes, decidieron que la raza humana no desistiera jamás de sus ilusiones o esperanzas. Al compás de la orquesta llevaron la nube a la sangre apática del hombre, y este, teñido de fortaleza, decidió cruzar nadando el océano al encuentro de lo nuevo, de lo bello. Tras sus últimas brazadas abrazo el amor en la otra esquina, en el mismo continente unido por el mar.

1 COMENTARIOS:

Industrias Planeta dijo...

Ahorra Combustible! Unete a nosostros y combate el cambio climatico con Industrias Planeta, contacto inmediato en ffi@industriasplaneta.com. Presente en mas de 220 paises y territorios. Cualquier Industria de Combustibles. Ayuda a la Tierra, Comienza a Generar Dinero ya!

--

Save Fuel! Join Us to fight global warming with Industrias Planeta, immediately contact ffi@industriasplaneta.com, Present in over 220 countries and territories. Any Fuel Industry. Heal The Earth, Generate Money Now!


Contador web